The thrill of driving

Por Uriel - 31/08/2011 08:59 | Comentar

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Alemania, República Checa y Austria

La red de autopistas alemanas, la Autobahnen, se convirtió en un referente para los amantes de la velocidad. Las pistas que unen los 16 estados de la República Federal de Alemania se distinguen por ofrecer una experiencia de conducción única: alta velocidad, amplios carriles, señalización clara, usuarios cooperativos y ausencia de peajes. Maneja por Alemania y luego adéntrate en la belleza de República Checa y Austria.

Inicia tu viaje en Berlín, donde la Puerta de Brandemburgo, el Castillo de Charlottenburg, la Alexanderplatz, la Postdamer Platz, la Gedächtniskirche Iglesia Memorial y muchos otros importantes edificios y museos son testigos de una ciudad multifacética, una capital que se reinventa sobre la marcha y orgullosamente presenta opciones para todos los gustos y personalidades. La acción nocturna está llena de elementos art déco y de una mezcla sonora vanguardista, con notas punk y sonidos underground. Dedica un par de noches a conocer los bares y clubes del centro de Berlín, te garantizamos que valdrá la pena.

La fiesta termina, pero la ruta sigue. Sube al auto y toma la Autobahn A 10; luego sigue hacia la A 9/ E51, señal de Munich/Leipzig. Llegarás a Leipzig en menos de dos horas. Al manejar debes tener en cuenta que si bien no existe un límite de velocidad general, hay etapas del camino en donde sí hay límites concretos, que suelen estar señalizados. En Leipzig encontrarás una ciudad dinámica, enorme y con un perfil cosmopolita de centro cultural y contagiosa vida nocturna. Visita el Museo de la Stasi, la Iglesia de Santo Tomás, el Museo de Bach, las casa de Mendelssohn, Schiller y Schumann. No pierdas la oportunidad de conocer los alrededores de Leipzig, donde te esperan hermosos lagos.

Regresa al camino con dirección a Praga, vía Dresden; en este punto vale la pena detenerse y disfrutar la parte histórica, llamada Altstadt, donde la modernidad se integra al estilo barroco de la urbe. Una vez que cruces la frontera con la República Checa deberás adquirir un pase para transitar con tu automóvil extranjero. En Praga vale la pena estacionar el auto y caminar. La Mala Strana es el barrio al que debes ir para vivir la intensa belleza de la Ciudad de las Mil Torres; ahí encontrarás hermosas calles, antiguas iglesias, íntimos cafés, restaurantes con una selección de platillos locales y una gran Fotos: Cortesía Agencia Turística PPT. oferta de souvenirs. Un must es el Castillo de Praga, belleza arquitectónica que esconde la Capilla de San Wenceslao y a la Catedral de San Vitus. Luego de apreciar la bella Ciudad de los Reyes de Bohemia, regresa al auto y toma la ruta panorámica hacia Viena, Austria. Este camino, la vía Ceske Budejovice, está enmarcado por hermosos paisajes, cada uno una oportunidad fotográfica perfecta. No dejes de probar la cerveza Budweiser Budvar, una delicia de la región.

La última parada de este viaje es un derroche de belleza, cultura y bellas artes: Viena. Disfruta de galerías, museos y el Palacio Imperial; caminar es la mejor opción para disfrutar la Ringstrasse, donde monumentos y parques se mezclan con el paisaje. Goza el ritmo de esta ciudad, que a tiempo de vals se balancea frente a la modernidad.

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