Catch the Train

Por Uriel - 31/08/2011 08:57 | Comentar

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Costa Navarino, Grecia.

Viajar es un placer exquisito, tal como subir al tren y disfrutar la vista. Sin duda, una de las mejores formas de conocer (o reconocer) Europa es por tren, sobre todo si se trata de la región oriental. Entre una ciudad y otra podrás disfrutar el paisaje bucólico de las montañas, no siempre agrestes, de la región. Déjate atrapar por el encanto de este rincón del mundo, al que la historia moderna no ha tratado tan bien, pero hoy se erige como un nuevo favorito del turismo internacional. Inicia tu viaje en la estación de Ljubljana, en Eslovenia, un encantador edificio que data de 1849, cuando el país era parte del Imperio Austro-Húngaro. Sube al tren con destino hacia Budapest, capital de Hungría.

En Budapest encontrarás una urbe cosmopolita, donde las calles muestran a los visitantes su orgullo histórico, su carácter tenaz y su potencial vanguardista. Aquí lo mismo encontrarás las antiguas ruinas romanas de Aquincum que la Plaza de los Héroes, dedicada a los hombres que forjaron la gloria de Hungría.En la región son clásicos los baños termales. Encontrarás muchas opciones para sumergirte en este revitalizante ritual; no lo dudes ni un segundo.

Tan sólo tres horas separan a Budapest de tu siguiente destino: Bratislava, en Eslovaquia. Localizada a orillas del Danubio, los edificios de la ciudad cuentan el pasado comunista de la región; sin embargo, éste es también un destino joven que hoy se impone como la segunda área más próspera de Europa Central y del Este. Con un encanto que asemeja a Praga, Bratislava ofrece un destinomenos concurrido y más urbano. Vale la pena explorar los alrededores, donde encontrarás la ruta del vino de los pequeños Cárpatos y el Castillo de Devin, construido en 863 DC.

El camino entre Bratislava y Zilina es montañoso: verde y terracota se mezclan ante tus ojos durante poco más de dos horas. Al llegar a Zilina pasea por su pequeño y antiguo centro y relájate antes de subir a tu tren de conexión hacia Cracovia, en Polonia. Encantadora ciudad llena de cúpulas y torres de estilo barroco, Cracovia es parte del Patrimonio de la Humanidad, título que se ha ganado por su belleza milenaria y su orgullo histórico. Varsovia, capital de Polonia, es tu siguiente destino. El paisaje es similar a Cracovia, y encontrarás un parecido indiscutible en sus calles y su estructura; sin embargo, sobresale el estilo arquitectónico de la posguerra, que da fe de la destrucción que sufrió esta ciudad durante la Segunda Guerra Mundial.

Para finalizar tu recorrido aborda un tren con dirección a Moscú. Será un camino largo, lleno de vistas impresionantes. Maravíllate con los cambios en el paisaje. Conforme atravieses Bielorrusia, el escenario se transformará en un manto nevado, precediendo la belleza que encontrarás en Moscú.

 

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