EXTREME SKIING
IMPRESIONAR MUJERES, tener un
momento de locura, sentir que por un instante te suspendes en
el aire y, sobre todo, la fiesta al bajar de la montaña es lo
que lleva a los aventureros del heliski a subirse a un helicóptero
para que los lleve hasta la punta de una montaña para dejarse caer
y empezar a deslizarse en la nieve haciendo una y mil
piruetas. Cuando bajes por la pendiente sentirás que estás
volando sobre la nieve. El heliski se practica esencialmente
en un ambiente natural (aunque muy selecto), sin el
esfuerzo o equipo de montaña que se requiere para escalar
estas áreas en un tour de esquí normal. La mayoría de
los que gustan de este deporte, buscan condiciones de esquí
específicas que son difíciles de replicar en los terrenos tan
transitados de los resorts de esquí: largas bajadas, terrenos
curvos naturales y nieve suave, claros en medio de bosques
antiguos, pendientes escarpadas y extremas, o, para los
más aventurados, nieve silvestre y un terreno natural y variable.
Las pendientes más peligrosas y empinadas se encuentran en
Alaska dado que hay muchos glaciares, pero es extremadamente
peligroso para los beginners. Otros lugares para practicar
este deporte son Islandia, Groelandia, Nueva Zelanda, los Himalayas
indios, Nepal, Rusia, Turquía, Noruega, Suecia, Finlandia,
Argentina, Chile y Suiza, pero el área más popular es la British
Columbia en Canadá, donde se encuentra la mejor nieve para
deslizarse y que acapara más del 90% del mercado mundial.
La mejor temporada para practicar el heliski es de
enero a marzo. La presencia de un guía con certificación en
reconocimiento de avalanchas y una máquina ofrece
cierta protección contra los riesgos y molestias ineludibles
asociadas con entrar en un terreno montañoso, lo que
permite a los esquiadores con poco o ningún sentido de
montaña disfrutar de un ambiente silvestre. Además, una vez
que te hayas metido de lleno a este deporte extremo, querrás
ser el mejor. Por eso hasta puedes arreglar una semana de
heliski junto con atletas profesionales, como el
medallista de oro Tommy Moe. Te sugerimos ir con un seguro de
vida, es indispensable por el peligro que corres.