GLAMOUR Y AZAR EN EL REINO DE MONACO
Un legendario destino para probar
suerte, centro de encuentro entre bellas mujeres, misteriosos
hombres de negocios y realeza europea, el Casino de Monte-Carlo, en
el corazón de Mónaco, es una joya arquitectónica de la "Belle
Epoque" en donde grandes cantidades de dinero cambian de manos a la
velocidad de la ruleta.
Esta referencia indiscutible de
glamour y riesgosa elegancia, empezó como un proyecto en 1853. Para
logar transformarlo en el epítome de los juegos de azar tuvo que
pasar por varias manos para convertirse en el local más famosos del
mundo de la ruleta, el poker y el blackjack. A pesar de la
presencia de destinos de juego como las Vegas o del creciente
mercado de apuestas en internet, el casino Monte-Carlo sigue siendo
un favorito para los jugadores de todo el mundo.
Localizado en la Place du Casino,
justo frente al Hôtel de Paris, este glamoroso edificio representa
el estilo y clase de la burguesía y monarquía europea; su
arquitectura es un deleite para la vista. Charles Garnier, el
arquitecto que proyectó el desarrollo del Casino, de la Opera París
y del vecino Hotel de París, creó una construcción barroca, desde
cuyo encanto clásico se tiene una vista increíble del mediterráneo.
Justo a la puerta del Casino de Monte-Carlo encontrarás los
relajantes y verdes jardines propiedad del casino y al igualmente
famoso Café de París, ambos lugares son ideales para tomar un café
por la mañana, sin embargo te recomendamos ir por la noche cuando
la elite llega al Casino de Monte-Carlo en impresionantes y lujosos
autos.
En Montecarlo la vida nocturna es
un deleite de derroche y azar. No te sorprendas si al entrar al
Casino sientes que James Bond se apodera de ti y lo primero que
quieres hacer es ordenar un Martini, "Batido, no revuelto", es
normal, no hay una estadística al respecto pero estamos casi
seguros que ocho de cada diez visitantes no resisten la tentación
de imitar a la creación de Ian Fleming, después de todo se trata
del verdadero "Casino Royale" y de una de las locaciones de
"Goldeneye".
En Mónaco encontrarás muchos
casinos, pero para vivir la experiencia verdadera de apostar en el
rincón más fabuloso de Europa, debes ir al Casino de Monte-Carlo.
Las puertas abren a las dos de la tarde y durante el día no hay una
etiqueta estricta, sin embargo por la noche es necesario portar
traje y corbata. 10 Euros y una identificación con fotografía, o tu
pasaporte, son tu pase de entrada a los salones de juego,
casino-monte-carlo.com