Test Drive
El coche que ha captado toda la atención en el stand de Brabus
en Ginebra ha sido el espectacular 700 Biturbo. Tiene un nombre un
tanto enigmático, pero en el fondo sólo es una preparación para el
Mercedes SLS AMG.
EN BRABUS, el nuevo SLS es una
auténtica fuente de inspiración, que ha servido como base a las
preparaciones más representativas del último año. Este año salió a
la luz la preparación Brabus que todos estábamos esperando, la que
transforma la mecánica del Mercedes SLS para convertirlo en un
auténtico superdeportivo, capaz de plantar cara a los coches de
producción más rápidos. Los ingenieros de Brabus llevaban mucho
tiempo trabajando en este proyecto de tuning mecánico sobre el 6.2
litros V8 del SLS, que fi nalmente hizo su debut en el salón de
Ginebra, y que ha dejado impresionados a la mayoría de los
visitantes, gracias a una cifra tan contundente como su
rendimiento: 700 HP de potencia. La clave de este aumento de
potencia de 129 HP, se encuentra en el sistema twinturbo con el que
se alimenta el Brabus SLS 700 Biturbo, y que utiliza un turbo para
cada 4 cilindros, lo que optimiza el fl ujo de gases al máximo.
Pistones forjados que reducen la compresión de los 11.3:1
originales, a 9.0:1, fi ltros de aire específi cos, escape completo
en titanio, y la obligada reprogramación de la centralita,
completan esta preparación mecánica que no sólo aumenta la potencia
hasta los 700 HP, sino que el par aumenta aún en mayor medida, al
pasar de 650 Nm a 860 Nm. Con semejante empuje no nos extraña que
el V8 Biturbo sea capaz de catapultar al SLS hasta los 340 km/h,
acelerar de 0 a 100 en 3,7 segundos, o alcanzar los 200 km/h en
solo 10,2 segundos. Una velocidad punta tan elevada y una capacidad
de aceleración tan contundente, exigen que los frenos y la
aerodinámica estén a la altura de la mecánica. Esto se consigue
gracias a los spoilers fabricados en fi bra de carbono, y al nuevo
difusor trasero, un mayor apoyo y eficacia a altas velocidades.