Bentley Mulsanne

By Uriel - 25/07/2011 10:32 | Comment

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Spirits

Bentley Mulsanne El Mulsanne está diseñado para hacer de la buena vida algo maravilloso. Con sólo instalarse en el asiento del conductor que se siente más como un trono real que como una necesidad vehicular tendrás una sensación de majestuosa serenidad que sólo puede describirse como perfecta. El Bentley Mulsanne, con una plataforma del todo nueva, fue diseñado y concebido íntegramente en los cuarteles generales de Bentley, en Crewe, Inglaterra.

Este rey del camino ostenta un desempeño sobresaliente, pero destaca por la suntuosidad de su espacio interior, donde conviven espléndidos acabados con los últimos avances tecnológicos. Por ejemplo, al lado del sistema de navegación por GPS de última generación están las válvulas de los ductos y salidas del sistema de climatización, que son simples botones de meter y sacar, como en los viejos tiempos, pero de una suavidad y elegancia que no por sencillas dejan de llamar la atención. Igual sucede con la costura impecable del cuero que recubre el volante, los detalles de madera en el tablero, la tapicería, la pintura  en fin, todos los detalles están logrados con maestría de verdaderos artesanos, haciendo uso de los materiales más refinados.

Que este gigante acelere de 0 a 100 km/h en 5.1 segundos y tenga una velocidad máxima comparable a la de un Corvette es nada menos que un milagro. La incomparable sensación de manejar el Bentley Mulsanne se apoderará de ti. No solamente por la potencia, por los 505 caballos y las 752 libras por pie cuadrado de torsión que produce el motor V8 hecho a mano con 6.75 litros de desplazamiento y turbocargadores gemelos, acoplado a una transmisión automática de 8 velocidades, que por primera vez en la historia de Bentley puede controlarse además con paletas a ambos lados del timón. También por la novedosa suspensión de aire con CDC, un mecanismo que hace más cómodo el transitar a bajas velocidades y reduce la altura del auto automáticamente cuando la velocidad aumenta, mejorando la estabilidad al impedir que el aire, al pasar por debajo del vehículo, tienda a levantarlo.

El Mulsanne no se maneja, se desliza con suavidad, y sus piezas y componentes de aluminio, suspensión de aire y tecnología aeroespacial lo dejan moverse casi de manera imperceptible y secreta.

 

 

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