Arquitectura de ayer, hoy y mañana
Es uno de los mejores arquitectos mexicanos y del
mundo. Sin embargo, es un hombre sencillo y
simpático, orgulloso de sus orígenes pero consciente de la
innovación y la trascendencia de sus aportaciones en el ámbito
internacional
Quien se asuste con las alturas
podría tener dificultad para entrar en el taller de Agustín
Hernández, una impresionante megaestructura sostenida por un pilar
que parece flotar en el aire y permite percibir Boques de las Lomas
a los pies de quien cruza sus pasillos de acero. Más que un espacio
de trabajo, su oficina es un lugar mágico y de aspecto atemporal,
lleno de proyectos y maquetas de algunas de sus obras más
representativas: La casa en el aire (del empresario
Roberto Hernández), Calakmul (el famoso edificio en Santa
Fe, La lavadora), El Heroico Colegio Militar y la casa de
Amalia Hernández, entre otros.
¿Cuál consideras que
ha sido tu mayor logro?
Mi examen profesional de arquitectura, en el que obtuve mención
honorífica, fui gratificado por Diego Rivera, recibí cartas del Dr.
Atl y Mario Pani. Hace poco recibí de la Academia Internacional de
Arquitectura en Sofía, Bulgaria, un premio por una casa que
construí en Cuernavaca.
¿Qué tipo de materiales son los más recurridos en tus
creaciones?
He construido en piedra, adobe y ladrillo, pero mi combinación
favorita para trabajar sigue siendo el acero y el concreto; el
concreto lo uso a compresión, y el acero a tensión.
¿Cuál ha sido el reto más difícil de tu
carrera?
La construcción de la famosa Casa Amalia, de la
bailarina y fundadora del Ballet Folklórico de México Amalia
Hernández, hecha de intersecciones y volúmenes diferentes. Se
construyó en 1968 y nos tomó un año y medio terminarla. La casa
dio la vuelta al mundo por su diseño futurista. Llamaba mucho la
atención de los psicólogos, quienes veían símbolos sexuales en la
arquitectura -tras lo cual bromea el arquitecto-: los frommianos
eran muy poéticos y veían sexo donde no necesariamente había.
¿Por qué estudiar
arquitectura?
Mi mamá me obligó a ser arquitecto porque a ella le encantaba,
yo habría preferido ser ingeniero mecánico; sin embargo, empecé a
tomarle sabor a partir del tercer año de la carrera, y ahora
utilizo algunos conocimientos de ingeniería para mis creaciones.
La escuela de Ballet Folklórico de México fue una de mis primeras
obras y su fama ha trascendido por el mundo.
¿Aquién admiras como
arquitecto?
Santiago Calatrava, me parece por mucho uno de los mejores
arquitectos en la actualidad por su uso y dominio de la
tecnología. Tiene obras formidables, como la estación de trenes
Lieja-Guillemins, en Bélgica, y ahora en Chicago se encuentra
construyendo el Chicago Spire, que será el edificio más
alto de la ciudad.
¿Qué lugar del mundo te gusta por su
arquitectura?
Me sorprende la arquitectura en Oriente. En Dubai, por ejemplo,
donde la majestuosidad y la tecnología se unen para lograr
edificios impresionantes, aunque en ocasiones tienden a
"abarrocarse" o ser recargados, sobre todo en sus espacios
interiores. En la actualidad hay pocas obras que me impresionen,
porque la buena arquitectura es rara. A menudo veo simplemente
construcciones que no están al nivel del arte, son recetas que se
reiteran en el tiempo y nada más.
Háblanos de la Casa en el aire…
Está construida sobre un pilar, es una mega estructura
tridimensional donde los espacios se reducen bajo una ley que yo
llamo Estructura-Forma-Función-Unidad. Es un espacio aéreo
proyectado en cantilever, o sea que es una casa volada.
Aunque lleva años en Bosques de las Lomas, sigue siendo una de las
construcciones más impresionantes del mundo. Respecto a esta
casa-oficina, Le Corbusier decía que la casa debe ser una máquina
habitable.
¿Que te inspira Agustín
Hernández?
La inspiración para mí es como un sueño que está en el
subconsciente y de ahí salen las ideas. Yo le llamo el DNA de la
Arquitectura o el Azar del Hallazgo. Es algo que, sin pensarlo ni
tratando de imaginarlo, te llega…Yo habito, sueño y trabajo en el
mismo lugar, para mí es como una invitación a la acción.
¿dinos Qué te gusta hacer en tus ratos
libres?
Sigo trabajando (bromea)… Me encanta leer libros sobre la
historia de la arquitectura, pero también me gusta leer a los
clásicos como Proust, Borges y Carpentier. Tenía la afición de los
automóviles, me encantaban, ahora me refugio en la buena
cultura…
¿En qué estas trabajando hoy?
En un museo virtual de pinturas rupestres en Los Cabos, Baja
California. Se trata de una infinidad de cuevas y acantilados en
donde habitaron los protagonistas de alguna migración en
California hace unos 7,500 años. Era una comunidad con una gran
conciencia social más que de cacería. A mí me interesa seguir
innovando, y eso no necesariamente implica construir de manera
tangible. El espacio virtual es un gran campo de inspiración.…