Deborah Butterfield

Por Administrator - 10/03/2010 23:26 | Comentar

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Es una de las escultoras más importantes de nuestro tiempo. Sus principales fuentes de inspiración son los caballos, y los representa utilizando materiales como ramas, barro y metal.

Sus primeras obras, en los años setenta, eran enormes yeguas de yeso, de presencia suave y tranquila. Su actitud reposada se oponía por completo al furioso corcel guerrero presente en casi todas las esculturas equinas. Tiempo después volvió a los materiales naturales. En su serie Dry Fork los caballos le permitieron explorar reflexiones e identificaciones personales. Para la siguiente serie utilizó barro y varas de madera, y parecía que sus caballos hubieran quedado endurecidos por un río desbordado. Eran oscuros y casi siniestros, y reflejan la conciencia de que quizá Deborah era más un semental guerrero que una tranquila yegua. Representan el proceso de dar forma a actitudes y sentimientos tras una inundación de experiencias. Los materiales y las imágenes también pretendían sugerir que los caballos eran forma y fondo, la fusión del mundo exterior con el sujeto.

En las últimas dos décadas, el arte de Butterfield ha dado argumentos indirectos pero de gran alcance a favor de los derechos de los animales, mediante la exploración de la incuestionable inteligencia y dignidad de los que ella ha llegado a conocer mejor. Riot es un buen ejemplo de la misión permanente de Butterfield: ayudarnos a ver y sentir el mundo desde una nueva perspectiva.

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