Big girls need big diamonds
Los diamantes son apreciados y
admirados en todo el mundo. Estas piedras pueden usarse como piezas
ornamentales o como herramientas industriales. Los diamantes suelen
ser las gemas elegidas para conmemorar una fecha especial en la
vida de una persona, como un compromiso o un aniversario
importante.
Si quieres adquirir un diamante
para ti o para regalarlo a ese alguien especial, tenemos unos
cuantos consejos sobre cómo seleccionarlos; sin duda te serán de
utilidad. Primero y de suma importancia, guíate por el método de
las cuatro "C", por su denominación en inglés: Carat weight,
Clarity, Color y Cut, o lo que es lo mismo, peso en quilates,
claridad, color y corte, los cuales detallaremos a continuación.
Por otro lado, tan importante es el diamante como el engarce, campo
en donde predominan metales valiosos como el oro, la plata o el
platino. A la hora de escoger, busca un estilo que se adapte a tu
gusto; puede ser contemporáneo, antiguo o exótico.
Regresando a lo importante, cada
una de las cuatro "C" está compuesta por elementos de suma
importancia que debes tener en cuenta para encontrar ese diamante
de belleza superlativa que quieres poseer.
1. Corte. Se
refiere a las proporciones de las facetas en la superficie de un
diamante. Más que cualquier otro factor, la precisión de este
aspecto determina la belleza de la piedra. Sin embargo, siempre hay
un sacrificio. Cuando una piedra se corta para maximizar su brillo,
disminuye su peso. Por el contrario, cuando se corta pensando en su
tamaño, el diamante pierde brillo y pulitura.
2. Color. Este
factor es una medida del grado de transparencia, e influye tanto en
su brillo y belleza como en su precio. La ausencia total de color
en el diamante es muy rara, y por lo tanto una piedra completamente
incolora es mucho más valiosa, ya que por lo general un diamante
tiende a una ligera tonalidad amarilla. El color se mide en una
escala en la que las tres primeras categorías, "D", "E" y "F" son
incoloras. Las categorías "G", "H" e "I" son casi incoloras y "J",
"K", "L" y "M" dejan ver un color muy tenue. Para ver el color de
un diamante hay que observarlo diagonalmente contra un fondo
blanco; sin embargo, es difícil para un ojo no entrenado notar las
sutilezas que distinguen a cada categoría.
3. Claridad. Como
los diamantes se forman en lo profundo de la tierra, bajo calor y
presión extremos, a menudo contienen marcas de nacimiento, ya sean
internas (inclusiones) o externas (manchas). La claridad del
diamante se refiere a la ausencia de estas imperfecciones.
Encontrar un diamante sin marcas de nacimiento es poco
frecuente.
4. Peso en
quilates. El peso de un diamante se mide en quilates. Un
quilate es igual a 0.200 gramos, pero la cantidad de quilates no es
suficiente para determinar el valor de una piedra; por ejemplo, dos
piedras de igual peso pueden variar mucho en precio, dependiendo de
la calidad total del diamante. De hecho, un diamante pequeño puede
ser mucho más hermoso -y valioso- que una piedra grande con un
corte inferior o falto de claridad.
Ahora sabes los puntos básicos
sobre el valor de los diamantes, asegúrate de escoger aquel que
satisfaga tus deseos.